Nacer mujer trae consigo innumerables obstáculos. Pese a que parece que los tiempos han cambiado, las noticias nos sacuden una nueva realidad.
Mientras hay hombres que despiertan reconociendo nuestro valor y la necesidad de tenernos como compañeras, otros, parecen hacerse fuertes creyendo que somos objetos a los que poder usar a su antojo.
Todas nos hemos encontrado con situaciones desagradables en nuestra vida. Donde han dado por hecho cuáles tenían que ser nuestros gustos, nuestros sueños y nuestras aspiraciones. Y muchas veces miramos hacia fuera buscando un referente al que seguir.
La realidad es que tú, y solo tú, eres tu mejor referente. Puedes admirar a ciertas personas, pero esas personas nunca serán tú y tú, afortunadamente, nunca serás ellas. Cada una de nosotras tenemos nuestro propio camino y aportamos algo nuevo al mundo.
Todas las mujeres tenemos ese punto de brujas, ese que nos permite sanarnos, liberarnos de cadenas. Ese punto que nos permite ejercer, a veces, de guía para otras pero sabiendo que nuestras aspiraciones no son las mismas.
Tu maestra eres tú. Nadie mejor para conocer tus sueños y hacerlos realidad, tus heridas para poder curarlas. Nosotras, tus compañeras, estaremos para apoyarte, para empujarte, para levantarte cuando no puedas más con ese peso en el alma. Pero sé tú,
No hay comentarios:
Publicar un comentario